domingo, 29 de abril de 2018


PIRA, BLEDO, HIERBA CARACAS, AMARANTO
            Nuestra popular Pira margariteña, también conocida en el centro del país -desde tiempo de La Conquista-, como Hierba Caracas, se le conoce en otros países latinoamericanos, sobre todo en Centroamérica, como Amaranto, Bledo, entre muchos otros nombres. Con ella sucede lo mismo que con casi todas nuestras hierbas y plantas medicinales: se les llama de una gran diversidad de formas, dependiendo del país o, incluso, de diversas regiones dentro de cada país. El nombre científico de la Pira, según el Sistema Venezolano de la Diversidad Biológica es Amaranthus dubius (Mart. ex Thell., 1912). Esta especie surge (según Mosyakin y Robertson ,1996), por una antigua hibridización entre A. spinosus  y A. hybridus

            Según aparece en algunas crónicas de La Colonia, esta planta era tan usada y tenía tantas repercusiones anímicas y medicinales favorables entre nuestros aborígenes del valle de Caracas, que los conquistadores llegaron a atribuirle propiedades mágicas e incluso a prohibir su uso por parte de los indígenas.
            El médico naturista Gracián Rondón afirmó en uno de sus programas televisivos que es “el vegetal más completo de la naturaleza”, y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) la clasificó en 1979 entre los  mejores diez alimentos de origen vegetal y más completos para el consumo humano”. La NASA de los EEUU, por su parte, la utiliza desde 1985 como complemento nutricional para sus astronautas.

          La FAO asegura que sobre un valor proteico ideal de 100 la pira tiene 75 (nótese que la leche de vaca tiene 72, la soya 68 y el trigo 60). Su grano no posee gluten, lo que lo hace ideal para personas con dificultades gástricas y condiciones especiales como los celíacos. Entre los aminoácidos que más contiene figuran el triptófano, lisina y metionina.

El Instituto Nacional de Nutrición (INN) la reconoce como alternativa alimentaria 4S (sana, sabrosa, segura y soberana): sus hojas contienen ácido fólico, calcio, hierro, fósforo; vitaminas A, B2 y C. Se puede consumir cruda en las ensaladas, preparar infusiones con sus raíces, tallos y hojas, o usar junto con los aliños. Sirve para tratar úlceras de la piel, irritación de garganta, elimina parásitos, alivia el reumatismo y por su estímulo a las neuronas y en el mejoramiento de la actividad cerebral, ayuda a superar estados depresivos.
Una de las grandes ventajas de la Pira es que crece, prácticamente, en todo tipo de suelo y son muy pocas sus exigencias en cuanto a riego y nutrientes. Por supuesto que si queremos cosechar plantas con hojas, tallos y frutos más vigorosos, mientras mejor calidad tenga el substrato y tenga suficiente humedad el suelo, los resultados serán mejores.
Con estas breves anotaciones, queremos invitarlos a que se den la oportunidad de probar esta portentosa planta venezolana y latinoamericana, que ya es ampliamente conocida y utilizada, por sus numerosas propiedades, en otros continentes. En la red pueden conseguir también abundante información sobre las diversas propiedades y usos de nuestra “Pira margariteña”.


domingo, 22 de abril de 2018


DÍA INTERNACIONAL DEL PLANETA

Hoy se celebra el “Día Internacional de la Madre Tierra”,  como oficialmente se le conoce desde el 22 de abril de 1970, cuando el senador demócrata Gaylord Nelson promovió la movilización de más de 22 millones de personas en pro de esa iniciativa. Ojalá sea propicia la oportunidad para que no sólo hoy sino que, en muchas otras de las 365 rotaciones que nos brinda El Planeta, mientras nos traslada anualmente alrededor del Sol, hagamos “algo” en pro de La Madre Tierra, la Pacha Mama de los pueblos andinos.


Ese “algo” no tiene, necesariamente, por qué ser un hecho de muchas dimensiones y grandielocuente, aunque hay terrícolas en mejores posiciones como para tomar iniciativas más trascendentes que otros. No tiene por qué serlo porque, si todos y cada uno de los habitantes del Planeta empezamos por cuestiones sencillas, esa sencillez, multiplicada por millones, adquirirá dimensiones significativas. Es lo que sostenemos desde el Naturismo Ecológico y que hemos venido insistiendo desde el primer artículo publicado en este blog. Sembrar o cuidar una planta, no desperdiciar el agua, motivar a otros –empezando por nuestros hijos y el círculo familiar más inmediato hasta todos los confines a donde `pueda llegar nuestra prédica-, para atender y cuidar la diversidad biológica del Planeta,… son algunas de las muchísimas iniciativas a la mano de cualquier persona que se lo quiera proponer. Y siempre se podrá empezar desde cuestiones básicas, elementales y, si así lo quisiéramos, elevar los niveles de compromiso. La vida actual en El Planeta y las próximas generaciones nos lo agradecerán y siempre nos sentiremos orgullos por el esfuerzo que hagamos en esa dirección.

Desde naturismoysaludintegral.blogspot.com nos sumamos a esta celebración con el deseo y la firme esperanza de que, cada día que pase, crezca la consciencia planetaria sobre el actual ritmo de deterioro del ambiente y en torno a la necesidad de adelantar iniciativas que disminuyan o detengan ese ritmo autosuicida y que nos aboquemos a cuidar a la Pacha Mama.

lunes, 16 de abril de 2018


FOTOSINTESIS: CLAVE DE LA VIDA EN EL PLANETA
            No siempre se valora, en su justa dimensión, el rol de la fotosíntesis y su importancia para las diferentes formas de vida en La Tierra. En esta entrada vamos a tratar de poner en evidencia que, sin el rol estelar de la fotosíntesis, sería imposible la vida tal como se desarrolla desde hace cientos de miles, millones de años, en El Planeta. En primer lugar, veamos qué es la fotosíntesis y, luego, por qué hacemos una afirmación de esta magnitud.
            Podemos decir que la fotosíntesis es el fenómeno natural a través del cual, se genera en los cloroplastos de las células de algas y plantas verdes, el Oxígeno necesario para que se produzca el milagro de la vida. Sin ese O2 no sería posible la respiración aeróbica y la creación de energía indispensable para la gran mayoría de las formas de vida que hacen vida en la biosfera del Planeta. Veámoslo, con la ayuda de la siguiente gráfica, en forma simplificada, cómo se da el proceso:
                                                                    

            Como se sabe, la fotosíntesis se produce en las hojas y partes verdes de las plantas, gracias a la presencia de la clorofila, en los cloroplastos de las células. Para que haya fotosíntesis hace falta la concurrencia de, al menos, cuatro factores: luz solar, H2O y sales minerales provenientes del suelo y que suben hasta las hojas como savia bruta, CO2 atmosférico y algunas enzimas. Su conjunción convierte a la Energía Lumínica en Energía Química (hidratos de carbono CH2O  y nutrientes para la planta y para los que las consuman), más el  O2 que se libera a la atmósfera para ser utilizado por el resto de los seres vivos. Esa es la llamada Fase Lumínica de la Fotosíntesis que se produce durante el día en presencia de la luz solar. La Fase Oscura se genera durante la noche, en ausencia de la luz solar y también se le conoce como “Respìración Celular”. Es un proceso anaeróbico que tiene lugar en las mitocondrias de las células y a través de él se genera energía como ATP y se expulsa CO2 a la atmósfera. Esa son, de manera simplificada, las dos fases a través de las cuales las plantas verdes desarrollan, en el día a día, su fotosíntesis.
            Sólo las algas y plantas verdes tienen esa milagrosa posibilidad de transformar la Energía Solar en Energía Química (biomoléculas de glúcidos, lípidos, proteínas y ácidos nucleicos), además de alimentar permanentemente –en cada jornada de exposición a los rayos solares-, la atmósfera terrestre del O2 indispensable para la vida del resto de los seres vivos. Como si esto fuera poco, esas biomoléculas que, como savia elaborada, los vasos liberianos transportan, a todas las partes de la planta (tronco, hojas, raíces, flores, frutos y semillas), son la base de alimentación de todos aquellos herbívoros que dependen para su nutrición de dichas moléculas porque, a diferencia de las plantas, son incapaces de elaborarlas por su propia cuenta.
            De allí que sea plenamente consistente la afirmación de que, la fotosíntesis es la clave fundamental de la vida en El Planeta. Sin ella no sería posible la vida en la biosfera terrestre, tal como la conocemos actualmente.

miércoles, 11 de abril de 2018


COHN: otra forma de decir VIDA

            Desde el ángulo del Naturismo Ecológico, la palabra VIDA (LIFE o su traducción a cualquier idioma), pudiera también escribirse, en forma más universal, con estas cuatro letras-símbolos: C, O, H y N, COHN. Como se sabe, esos cuatro elementos químicos componen más del 95-96% de la masa de los seres vivos.
            Si quisiéramos referirnos, más específicamente,  a la vida humana, deberíamos agregar dos letras-elementos más: fósforo, P y azufre, S. Ambos con menos del 1% de aporte, pero fundamentales para nuestra existencia como especie. No en balde muchos los incluyen, junto a los cuatro anteriores, dentro de los llamados elementos biogenésicos primarios. Obviamente, hay unas cinco decenas más de elementos de muy poco aporte porcentual, pero de tremenda importancia en diversos aspectos de la vida humana y de otros seres vivos. En  primer lugar estarían los llamados biogenésicos secundarios (Ca, Na, Fe, Mg,…) y los oligoelementos(Mn, I, Zn, Cu,…) presentes apenas como trazas, en porcentajes comprendidos entre el 0,1% y el 0,0001%, pero que juegan un rol estelar en muchos procesos metabólicos.
            Los seis bioelementos primarios son indispensables para formar las llamadas biomoléculas orgánicas (glúcidos, lípidos, proteínas y ácidos nucleicos). Como ya se dijo, constituyen el 96-97 % de la materia viva seca y los porcentajes aproximados en el cuerpo humano, de cada uno de ellos, en orden decreciente serían los siguientes:  Oxígeno O2 (63%), Carbono C (19%), Hidrógeno H (10%) y Nitrógeno N (5%), Fósforo P (0,64%) y Azufre S (0,63). Veamos un brevísimo resumen del rol que cada uno de ellos cumplen:
Oxígeno: Además de formar parte de las moléculas de agua, fundamental para la vida, es un elemento muy electronegativo que permite la obtención de energía mediante la respiración aeróbica. Forma enlaces polares con el hidrógeno, dando lugar a radicales polares solubles en agua (-OH, -CHO, -COOH).
Carbono: forman largas cadenas carbono-carbono (macromoléculas) mediante enlaces simples (-CH2-CH2) o dobles (-CH=CH-), así como estructuras cíclicas. Pueden incorporar una gran variedad de radicales (=O, -OH, -NH2, -SH, PO43-), lo que da lugar a una variedad enorme de moléculas distintas. Los enlaces que forma son lo suficientemente fuertes como para formar compuestos estables, y a la vez son susceptibles de romperse sin excesiva dificultad.
Hidrógeno: además de ser uno de los componentes de la molécula de agua, indispensable para la vida y muy abundante en los seres vivos, forma parte de los esqueletos de carbono de las moléculas orgánicas. Puede enlazarse con cualquier bioelemento.
Nitrógeno: principalmente como grupo amino (-NH2.) presente en las proteínas como parte de todos los aminoácidos. También se halla en las bases nitrogenadas de los ácidos nucleicos. Prácticamente todo el nitrógeno es incorporado al mundo vivo como ion nitrato, por las plantas.
Fósforo: Se halla principalmente como grupo fosfato (PO43-) formando parte de los nucleótidos. Constituye enlaces ricos en energía que permiten su fácil intercambio (ATP).
Azufre: Se encuentra, sobre todo, como radical sulfhídrilo(-SH), formando parte de muchas proteínas, donde crean enlaces disulfuro esenciales para la estabilidad de la estructura terciaria y cuaternaria. También se halla en la coenzima A, esencial para diversas rutas metabólicas universales, como el ciclo de Krebs.
Ciertamente, la vida humana es muchísimo más que ese sexteto de elementos.  Pero, lo que queremos resalta es que, desde el punto de vista químico, la confluencia de esos seis componentes primarios y de los elementos secundarios y las trazas de oligoelemntos, es lo que hace posible la vida, tal como la conocemos en El Planeta. En cualquier caso, el rol del H y O2, así como del C y el N pone de relieve la importancia y el papel que juegan en nuestra vida y en la salud integral, tanto el agua como los alimentos vegetales.

domingo, 25 de marzo de 2018


Mi Maestro Abreu y la Ecología Cultural Venezolana
{Hacemos un paréntesis en la temática específicamente naturista, para rendir homenaje al Maestro Abreu, cuya ausencia física deja una vacante de difícil reemplazo en                                                    la Ecología Cultural de Venezuela}

            El maestro José Antonio Abreu, Mi Maestro, era apenas un carajito de 33 años cuando nos dictaba “Estudios Generales” en los primeros trimestres de la USB de comienzo de los 70. Nosotros éramos aún mucho más carajitos que él pero, a nuestros 19, ya empezábamos a rumiar aquellos sueños de Patria Grande que nos sacó de las aulas y nos llevó a las montañas o al activismo político urbano, junto a muchos otros contemporáneos que también en eso creían (MVivas, CLópez, PAMoreno, GBlanco. FMartínezMottola, RSmithPereira,…) y nos alistamos en opciones enfrentadas al bipartidismo dominante. En nosotros, bajo diferentes visiones, la vocación ingenieril parecía no excluir otras inclinaciones de índole humanística y sociopolítica como las que compartía con nosotros el Maestro Abreu en sus clases.
            Rousseau, Descartes, Voltaire, Duns Scotto, Montesquie, Marx, Hegel… fueron muchos de los nombres que nuestros cerebros y oídos oyeron por vez primera de la mano del Maestro Abreu, y se quedaron grabados para siempre, tal vez, por la fuerza convincente de quien los pronunciaba. Abreu fue, sin duda alguna, desde sus tiempos de las aulas en la USB, un gran convencido y convencedor del rol del espíritu y del pensamiento progresista en el avance de las sociedades humanas. Y a esa convicción dedicó su vida y sus energías. Por eso deja la huella imperecedera que ya todos reconocen en Venezuela y el mundo por una de sus más conocidas obras: el Sistema Nacional de Orquestas Sinfónicas Juveniles, Infantiles y Pre-infantiles (SNOSJIV).
            La última vez que pudimos estrechar sus manos, 14-15 años después de aquellas clases en la USB, en una esquina del centro de Caracas, el paso de los años mostraba sus efectos, pero se mantenía el espíritu y alegría de quién se sabía  cumpliendo el rol de constructor y guía que le tocó desempeñar en el SNOSJIV. Para ese entonces, Gustavo Dudamel apenas empezaba a mostrarse como el gran discípulo y difusor que hoy es, pero ya el Maestro Abreu oteaba la promisoria lejanía con la certeza de los visionarios.
            La Venezuela de hoy es muy distinta a la del Maestro Abreu-profesor y del Maíz Vallenilla que rectoraba la USB de comienzo de los 70. A Maíz, junto a otros “notables”, como Uslar Pietri, Juan Liscano, Escobar Salom… les tocó contribuir a los cambios que dieron al traste con el modelo bipartidista que se había impuesto y lucía agotado a finales de los 90. El balance desapasionado del rol de los notables y las implicaciones a la luz de lo que ha sido el curso de Venezuela en las últimas décadas, aún está pendiente. En aquellos años vinieron a Venezuela un gran número de profesores y académicos de Chile, Argentina,… que huían de la represión y la situación de sus países. Hoy en día, cuando nuestros hijos en las universidades, prefieren ir a continuar sus estudios a algunos de esos países porque los mejores profesores se han ido y las oportunidades aquí se cierran cada día, muchos nos preguntamos, ¿cuántos Abreu y Notables hacen falta para enrumbar un país?, ¿cómo es posible y por qué hemos caído en estos niveles históricos de tantas carencias e incertidumbres…? Múltiples y de variadísima gama son las respuestas que cada quien pudiera ofrecer y que desviarían el curso de este homenaje si nos pusiéramos a explorarlas.
            Lo importante a resaltar es que la huella de visionarios como Abreu tiende a hacerse más notoria cuando pasa el tiempo y las dificultades se incrementan. Porque hace falta constancia, visión y sentido de trascendencia para iniciar un camino y mantenerlo a lo largo del tiempo, independiente del color de los vientos que soplen. Cuando se tiene entre ceja y ceja un ideal de país y de sociedad superior, de verdadera y auténtica plenitud humana, las mezquindades coyunturales y partidistas poco importan. Abreu lo sabía y por eso avanzó y triunfó desde los tiempos de Caldera hasta la infausta llegada de Chávez, pasando por CAP I, Luis Herrera, Lusinchi,...
            La ausencia física del Maestro deja un gran vacío que seguro llenará el legado de su huella imperecedera y trascendente. Su partida material es, al mismo tiempo, llegada a ese Olimpo del Espíritu, reservado a los que dedican sus vidas a construir humanidad, ciudadanía, países grandes y prósperos. Por recibir algo de sus herencias valió la pena haber vivido y, en particular, haberlos conocido. ¡Gracias por tus enseñanzas, Maestro!   

martes, 20 de marzo de 2018


LOS 7 MACROHÁBITOS DE LA SALUD INTEGRAL
(y  4/4b)
En esta quinta y última entrada de la serie, veremos los cuatro Macrohábitos restantes de los siete que conforman el modelo que ya comenzamos a presentar en la anterior entrada. Como hemos dicho, estos Macrohbt están constituídos por conjuntos de  hábitos(hbt) particulares que suelen involucrar varios sistemas y Macrofunciones, aunque, como sucede con los tres primeros que ya vimos, cada uno de dichos Macrohbt se centra normalmente en algún(os) sistema(s) más que en otro(s).

d) ELIMINAR/EXCRETAR EN SINTONÍA FISIOLÓGICA. La Eliminación es una de las primeras Macrofunciones que tomó cuerpo en el constructo teórico de la naturopatía. En nuestro país, como se sabe, fue el naturópata Dr García Chacón uno de los primeros que la incluye dentro de su esquema de “macrofunciones básicas”(en su libro Naturopatía I. Bases de la Medicina Natural, pag. 49). La gráfica que se muestra fue copiada del libro y un material didáctico de NATUROVEN:

            Esta Macrofunción incluye como debe ser, todas aquellas manifestaciones excretoras (intestinales, urinarias, sudor, CO2 del sistema respiratorio, linfático, etc), a través de las cuales nuestro organismo elimina desechos del proceso metabólico, toxinas, y todo aquello que deba ser eliminado en el sistema abierto que somos. En el caso de este Macrohbt, nosotros también lo entendemos bajo esa visión de totalidad, pero como macrohbt aquí lo vinculamos, sobre todo, con eliminación diaria y consciente de excrementos a través del colon y de la orina a través del sistema urinario (lo del sudor lo conectamos más con el hbt de la actividad física). Eliminar/excretar en sintonía fisiológica como hábito implica, fundamentalmente, evacuar regularmente, al menos una vez diaria y orinar cada vez que sea necesario (mientras más consumo de agua tengamos, mayor cantidad de veces deberíamos hacerlo).

e) HIGIENE PERSONAL Y ACTIVIDAD FÍSICA PERMANENTES. Hacer de la higiene personal y, en particular de los sentidos, está relacionado con la consciencia de que estamos expuestos, en forma permanente, a toda clase de patógenos, así como de toxinas y contaminantes que pululan en nuestro entorno. Se trata de ayudar al Sistema Inmunológico, para que no sea sobrepasado por el ataque de esos agentes que dañan la salud y que están presentes en el medio ambiente, en los alimentos que consumimos, etc. Hábitos particulares como lavarse las manos adecuadamente y con regularidad, tomar las previsiones sanitarias contra los patógenos y agentes contaminantes forman parte fundamental de este Macrohbt.
En cuanto a las actividades físicas permanentes, nada más vinculado con nuestro diseño biológico, como especie que hace apenas unos 10-15 mil años andaba errante por selvas, ríos, sabanas y montañas, cazando y recolectando el sustento diario. El estar en permanente movimiento no sólo beneficia la naturaleza del sistema óseo-músculo-articular, sino la totalidad de nuestro funcionamiento orgánico y psicoemocional: circulación, digestión, respiración, eliminación, sueño, etc. De allí la importancia de este Macrohbt, tanto si se le analiza individualmente, mucho más si se le interrelaciona con la higiene personal.  

f) ASERTIVIDAD EN PENSAMIENTOS Y EMOCIONES. El pensar y el sentir/expresar emociones y sentimientos es una de las características inherentes a la especie Sapiens de la que formamos parte como Primates del Género Homo y dentro de la numerosa y variada Clase Mamíferos. Cuando incluímos este Macrohbt dentro del septeto lo hacemos para poner de relieve que, la dinámica orgánica de la existencia humana es inconcebible sin el ingrediente emocional/afectivo y mental que permea toda nuestra cotidianidad y nos proyecta con sentido de permanencia a lo largo del ciclo vital. Hablar de salud integral sería imposible sin incluir no sólo lo mental/cognitivo sino todo ese universo de las emociones y afectos. La asertividad en pensamientos y emociones como Macrohbt implica poner en su justo lugar este componente de la existencia humana tan vinculado con preguntas de honda raigambre civilizatoria como ¿qué somos?, ¿en dónde estamos?, ¿hacia dónde, por qué y con quién queremos ir?, etc.  En la medida en que esas interrogantes tengan una respuesta afirmativa y coherente en el corto, mediano y largo plazo, en esa misma medida se expresarán en diversidad de conductas que, si nos lo planteamos, se configurarán como hábitos.

g) DESARROLLO ARMÓNICO DE LA ESPIRITUALIDAD.  Siendo como somos cuerpo, mente y espíritu, la espiritualidad humana es el tercer e insoslayable elemento que completa la trilogía inherente al Reto de la Salud Integral. Este último Macrohábito del septeto intenta operacionalizarlo. Y como la forma en que cada persona canaliza su mundo espiritual es parte del libre albedrío, no podría haber una receta o recomendación general sobre cómo cotidianizar este Macrohbt. De allí que la concresión de este séptimo y último Macrohbt tendrá siempre el personalísimo sello de cada individuo, de sus creencias y valores, de las formas cómo se conecta con la trascendencia y todo lo que plena su universo espiritual. Sin duda, el componente religioso es uno de los canales de más frecuente apelación, pero no el único y, en muchos casos, tampoco el más importante. Hay quienes lo desarrollan a través de las más diversas formas de altruismo, participación y activismo gremial, familiar, comunitario o de cualquier otra índole. El sello de las tradiciones familiares y del ADN socio-cultural siempre será decisivo, pero sin negar el acento propio que cada personalidad individual aporta a ese legado. Lo importante es que cada quien defina como desarrollar armónicamente su espiritualidad y que lo practiquen en forma consecuente hasta convertirlo en hábito de plenitud y realización individual y colectiva, que contribuya en forma significativa al Reto de la Salud Integral.

martes, 13 de marzo de 2018


LOS 7 MACROHÁBITOS DE LA SALUD INTEGRAL (4/4a)
            Como ya dijimos en el primer artículo de la serie, los “macrohábitos” son Hábitos de Salud con mayúscula, de grandes dimensiones, de múltiples componentes y determinaciones. No aluden a una conducta, costumbre o rutina específica de las tantas que practicamos en el día a día, como puede ser ingerir 7-8 vasos de agua diariamente, empezando siempre por los primeros tres en el momento de levantarnos; o el caminar en las tardes 45-50 minutos o cualquiera de los otros cinco hbt que mencionamos en la entrada anterior 3/4. Los macrohábitos aluden a las totalidades en donde están involucrados el hbt de los 8 vasos de agua al día (como parte de los macrohbt 2 y 4) y el de la caminata durante 45-50 minutos (de los macrohbt 5 y 1).

Aquí trataremos macrohábitos que involucran una variada multiplicidad de comportamientos con  diferente periodicidad (en el día a día, 1, 2 ó 3 veces a la semana, mensual, etc). Sin embargo, coindicen con los otros hbt por su permanencia, constancia en el tiempo (para que se pueda hablar con propiedad de un hbt y distinguirlo de otras conductas no habituales). Lo otro es que forman parte de una totalidad mayor –suprasistémica- que es el modelo en el que está inscrito el Reto de la Salud Integral. Como se puede ver en la gráfica que reúne al septeto, los primeros 5 Macrohbt están en la punta de la estrella y los otros dos giran en torno a ella. Con ello queremos indicar que los primeros 5 son más físicos, tangibles. Los otros dos son más aéreos, inmateriales; pero permean el espacio en todos sus intersticios.  
En esta cuarta y penúltima entrada de la serie vamos a ver muy suscintamente (un estudio más detallado de cada uno de ellos y del modelo en su conjunto, lo hacemos en el Reto de la Salud Integral), los tres primeros MacroHbt y su significado dentro del contexto de la SaludINtegral y las coordenadas de este blog. En la próxima y última entrada (4/4b) cubriremos los cuatro restantes.
a) RESPIRAR COMO DEBE SER. El norte fundamental de este MacroHbt apunta hacia el uso más efectivo y eficaz de ese 20% del O2 atmosférico que ingresa a nuestro Sistema Respiratorio y que hace posible la hematosis en los alvéolos pulmonares y el milagro de la vida en el resto de cada una de nuestras células (gracias al Sistema Cardiovascular que aquí interactúa con el Respiratorio). Como se puede evidenciar, este es un Macrohbt que involucra –al igual que los otros- varios sistemas y que no se limita al acto rutinario de 12 ó 15 inpiración/expiraciones por minuto, sino a otras variables de cardinal importancia en la efectividad respiratoria.
Cuando hablamos de respiraciones “como deben ser” no nos referimos exclusivamente a respiraciones profundas, de tipo diafragmático, sino a entender la totalidad del acto respiratorio con la importancia que encierra. Incluso a ver su estrecha conexión con otros Macrohbt como el de la actividad física o el relacionado con el sueño. Además de otros interesantes nexos con las macrofunciones digestiva, asimilatoria y de eliminación. Ello es lo que intenta, resumidamente,  ilustrar la siguiente figura:

b)COMER, NUTRIRNOS CORRECTAMENTE. Este Macrohbt, obviamente, se centra en la dinámica gastrointestinal, pero como ya lo adelantamos en el anterior, también está en estrecha conexión con otros MacroHábitos del septeto. Y lo está de una manera, quizá, más pertinente, por el dictado de la famosa frase hipocrática “somos lo que comemos”. Eso significa que este Macrohbt no se limita a una ingesta determinada de alimentos con los nutrientes apropiados, correctos, sino que se extiende al cúmulo de  factores y variables que intervienen en eso que algunos naturópatas –como la Dra Irina Matveikova- llaman “inteligencia digestiva”. Entender que la forma como concibamos y practiquemos todos los hábitos parciales que constituyen el Macrohbt aquí escuetamente aludido, es decisiva para la SaludINtegral como un todo. En ese Macrohábito de “nutrirnos correctamente” ciertamente está en juego buena parte de lo parcialmente somos, por la forma como él se irradia hacia la totalidad sistema que ciertamente somos. 
c)DORMIR/DESCANSAR RECUPERADORAMENTE. No hay consenso absoluto entre los especialistas sobre todas las coordenadas psicológicas y fisiológicas del sueño en la vida humana, pero sí en cuanto que es una actividad absolutamente necesaria e imprescindible. Al punto de que podemos estar más tiempo sin ingerir alimentos que sin dormir; ello da una idea de la importancia de este Macrohábito, que normalmente ocupa, en promedio, un tercio de nuestras vidas adultas (y mucho más tiempo en el caso de los infantes). Para poner de relieve su importancia resaltemos algunas de las funciones  más notorias atribuidas al sueño, al hábito de dormir recuperadoramente: Restaurar la homeóstasis del sistema nervioso central y del resto de los tejidos; Restablecer los depósitos de energía celular; Cualificar y consolidar los procesos de aprendizaje y memoria; Atender y equilibrar contenidos emocionales reprimidos o alterados; entre algunas de las más importantes funciones que se atribuyen a este tercer Macrohábito.
En el Macrohbt del sueño recuperador, sin duda alguna, el rol fundamental lo juega el sistema nervioso. Sin embargo, como sucede con los demás Macrohbt, es indiscutible la conexión con otros sistemas, Macrohábitos y Macrofunciones: óseo-muscular y el ejercicio, gastrointestinal, respiratorio, endocrino, etc.